Una apuesta por el futuro
En el programa de esta semana, analizamos cómo la próxima elección podría cambiar el destino de Bolivia.
Dionisio Gutiérrez inició recordando que hay momentos en la vida de las naciones que pesan más que los años y valen más que los discursos. Momentos en que el destino deja de escribirse en la prensa para grabarse en las urnas: “Para Bolivia, golpeada por la corrupción, la ineptitud, el populismo, el autoritarismo y el crimen organizado, las próximas elecciones presidenciales, más que un trámite democrático, son un parteaguas moral”, afirmó.
Aseguró que, durante décadas, Bolivia ha sido gobernada por quienes confundieron el servicio con el saqueo, la autoridad con el abuso, lo que ha hecho que gobierne “la mentira, el crimen y la traición”. Como resultado del populismo en el que ha caído, se ha “arruinado el presente e hipotecado el futuro”.
Sin embargo, subrayó que no todo está perdido. Gutiérrez destacó que la historia abre una nueva oportunidad para Bolivia con un candidato que representa lo que la política ha olvidado: “honorable en su vida pública y privada, capaz en la gestión y en la estrategia, decente en la conducta y en el trato”. Se refirió a Jorge “Tuto” Quiroga como un “boliviano ejemplar, ciudadano presente, estadista respetado en su tierra y en el mundo libre”. Añadió que ofrece lo que hoy es escaso en la política: “credibilidad, capacidad y honradez”.
Gutiérrez aseguró que, en un país fatigado por la mentira y la corrupción, Tuto Quiroga desafía el cinismo y representa una oportunidad para el país: “Representa la posibilidad real de romper el ciclo vicioso en el que la corrupción engendra más corrupción, la incompetencia produce más miseria y el populismo provoca más división”.
Aunque también señaló que la participación cívica en las elecciones es crucial para el cambio: “ningún candidato, por capaz que sea, puede solo. El poder del cambio reside en la voluntad ciudadana. Si los votantes vuelven a escoger por costumbre o por miedo, las viejas cadenas se cerrarán de nuevo”.
Para finalizar, llamó a los bolivianos a decidir entre seguir presos del pasado o apostar por la reconstrucción. Recordó que votar es un derecho y una responsabilidad, y es, en última instancia, “el grito silencioso de un pueblo que no quiere volver a ser engañado”. Invitó a los bolivianos a que voten con “juicio, coraje y dignidad” para cambiar el destino de su país.
En el siguiente segmento, Dionisio Gutiérrez entrevistó a Juan Claudio Lechín, economista y escritor, y a José Manuel Ormachea, diputado al Congreso y candidato a senador de Bolivia, sobre el momento histórico para Bolivia frente a las elecciones que celebrará pronto.
Lechín indicó que, a su criterio, las elecciones a celebrarse en Bolivia el domingo 17 de agosto no se pueden considerar completamente democráticas, pues Evo Morales y sus aliados “controlan el fraude electoral desde el 2006”. Señaló que lo que está en discusión es “cuánto de fraude sean capaces de inferir sobre la sociedad”.
Añadió que Arce, el presidente saliente, no “es ni candidato ni tiene apoyo en términos electorales”. Los candidatos que están dando la pelea en este proceso son Tuto Quiroga y Samuel Doria, señaló.
Respecto a Andrónico, el candidato del MAS y del fenómeno del socialismo del siglo XXI, y la conciencia en el electorado sobre sus vínculos con narco dictaduras en la región, Lechín expresó que es un candidato impopular: “Si las elecciones fueran limpias, Andrónico perdería”. Sin embargo, considera que pasará a la segunda vuelta, pues en las últimas encuestas ha estado subiendo en puntos como estrategia. De esta manera, lograrán que “a medida que se acerca el día electoral, la sorpresa de su presencia no sea abrumadora”, señaló.
En el escenario en que haya fraude electoral, Lechín indicó que no sorprendería si no hay reacción de la comunidad internacional: “La comunidad internacional en esto no es muy eficaz”. Sin embargo, señaló que sería indispensable que la ciudadanía se movilizara en contra del fraude.
Por su parte, Ormachea indicó que recuperar la confianza en las instituciones y en la democracia en un país tras veinte años de populismo y corrupción política es un reto importante. Sin embargo, tiene confianza en que “Quiroga es el indicado” para hacerlo por “su seriedad, su solvencia y por haber luchado permanentemente por el retorno de la democracia plena en Bolivia y en América Latina”.
Además, señaló que las elecciones también serán clave para recuperar la justicia y el Estado de derecho en su país: “Queremos salir de la tiranía que se expresa en el control del órgano Judicial por parte del Ejecutivo en el país”.
Por otro lado, expresó que los bolivianos están cansados del MAS y su gente, por lo cual se esperaría que, de haber fraude electoral, la población saliera a las calles como se han organizado antes “para realizar las movilizaciones más importantes de la historia del país, las cuales lograron que Evo Morales escapara como el cobarde que es”.
Para finalizar, Ormachea añadió que las primeras medidas que deberá tomar el nuevo gobierno para desmontar el legado autoritario y clientelar del MAS son varias. Primero, mencionó asegurar que los órganos del Estado actúen con independencia. Luego, también deberá “liberalizar la economía y aligerar la carga tributaria y burocrática”.
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Dionisio Gutiérrez inició reflexionando sobre el abismo entre la economía global y las necesidades reales:
Rivera indicó que sí es posible pensar que el libre comercio se convierte en un lujo del pasado. Asimismo, añadió que los aranceles
Por su parte, Núñez señaló que las perspectivas indican que el 2025 y 2026 serán años de crecimiento económico bajo:

Ugaz inició afirmando que la corrupción en la región es sistémica y no esporádica: “Cuando hablamos de corrupción sistémica estamos hablando no solo de soborno, sino de redes que interactúan en las que se mueven dinámicamente élites empresariales, la clase política, funcionarios públicos y el crimen organizado”.
Por su parte, Lara indicó que es importante tomar en cuenta dos aristas de la corrupción
Dionisio Gutiérrez inició el programa haciendo un llamado frente al deterioro global de la democracia y la libertad:
Trujillo inició resaltando los tres conflictos más preocupantes del momento: Rusia-Ucrania, Medio Oriente y Asia, con Pakistán, India y China. Agregó que, en este contexto, América Latina se ve envuelta en la tensión con China, pues busca
Por su parte, Montes de Oca expresó, sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania, que Rusia busca desgastar a Ucrania, al mismo tiempo que intenta reducir el apoyo de Occidente:

Rojas expresó que el presidente Javier Milei ha logrado avances en Argentina, principalmente, a través del cambio en el manejo de la economía:
Por su parte, Mazzina expresó que la izquierda populista reacciona con hostilidad al éxito liberal en Argentina por su carácter reaccionario y porque
Dionisio Gutiérrez inició señalando la preocupante realidad que viven México y Colombia en términos democráticos, de violencia y justicia, y cómo sus gobiernos
Raisbeck inició recordando que Petro
Por su parte, Henaro indicó que las elecciones de jueces en México son un espectáculo y que, lastimosamente, muchos no se dan cuenta de la farsa electoral que impuso Morena: “Están envueltos en la narrativa del Gobierno que dicen que por votar por los jueces es más democrático, pero la mayoría no votó y fue un proceso muy complicado”.
Dionisio Gutiérrez inició con una advertencia urgente sobre el rumbo que toman varios países de la región:
Gutiérrez señaló que la obra hace un diagnóstico de España —cultural y económico—, donde denuncia la institucionalización de la izquierda y su intervención en el sistema democrático, debilitando su credibilidad. Asimismo, denuncia la derrota intelectual y moral de la derecha, al mismo tiempo que ofrece una hoja de ruta para restaurar la independencia institucional.

Álvaro Vargas Llosa, escritor y periodista, expresó su agradecimiento a los presidentes que escriben en recuerdo de su padre, pues
, indicó que el mejor homenaje que se le puede hacer es 
