The Republic Begins Where Power Accepts Limits

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Programa

En el programa de esta semana analizamos los desafíos que enfrenta la democracia en América Latina, el impacto del populismo y la manipulación de los procesos electorales, y el futuro de la libertad en la región.

 

Dionisio Gutiérrez inició señalando que América Latina continúa atrapada en el conflicto, la pobreza y la devastación por el voto: “El voto equivocado le impone, con demasiada frecuencia, gobernantes corruptos y autoritarios”, quienes, además, “intentan que nuestros países sean cautivos de la demagogia y la sumisión que produce pueblos de esclavos en lugar de naciones de ciudadanos”.

También cuestionó el comportamiento de quienes, en lugar de defender los valores republicanos, debilitan las instituciones democráticas: “¿Cómo no va a vivir la América Latina siempre al borde del despeñadero si quienes debiesen defender la república, proteger la democracia y honrar la libertad se comportan como mafias criminales y traficantes del Estado?”. Asimismo, se refirió a distintos gobiernos de la región y sostuvo que “todos ellos, en distintos tonos, son parte del mismo coro de la hipocresía iberoamericana. Hablan de soberanía mientras toleran tiranías, invocan derechos mientras relativizan cárceles con presos políticos, y se presentan como demócratas mientras hacen negocios con las dictaduras. En el fondo, prefieren el poder sin frenos”.

Para finalizar, Gutiérrez destacó la importancia de Venezuela para el futuro de la región y aseguró que “la causa venezolana importa mucho más que Venezuela. Allí se juega una verdad mayor sobre el destino moral de nuestra región. Venezuela representa la esperanza de que América Latina aprenda, por fin, a expulsar a sus verdugos en vez de acostumbrarse a ellos”. Finalmente, afirmó que “la salida digna es la misma de siempre: libertades civiles, instituciones serias, división de poderes y justicia independiente”, y advirtió que “la república empieza donde el poder acepta límites, y la democracia empieza donde ningún gobernante, partido o uniforme está por encima de la ley. Esa es la batalla. Y si no la damos hasta el final, la tiranía del populismo volverá a enseñarnos que el precio de no defender la libertad es perder la nación”.

En el siguiente segmento, Dioniso Gutiérrez entrevistó a Luis Alberto Villamarín, especialista en defensa nacional y geopolítica, y a Ronald Flores, director del departamento de educación en la Universidad Francisco Marroquín, sobre los desafíos que enfrenta la democracia en América Latina

Villamarín advirtió que el desconocimiento anticipado de los resultados electorales por parte del oficialismo colombiano es un riesgo para la democracia del país. A su juicio, el presidente Gustavo Petro y su sector político buscan “darle una lectura politizada, ideologizada y torcida a todo lo que no les conviene” y “acusan siempre de trampa al adversario”, pese a que llegaron al poder mediante el mismo sistema electoral que ahora cuestionan.

Asimismo, sostuvo que el comportamiento del mandatario no responde a una reacción coyuntural, sino a una forma de actuar constante. Según afirmó, Petro “nunca ha gobernado”, sino que ha sido “un activista en el poder”, y consideró que las acciones emprendidas tras las elecciones representan “la reiteración de su metodología” para intentar mantenerse vigente políticamente.

En relación con los cuestionamientos a la estrecha diferencia de votos, Villamarín recordó que una estrategia similar fue utilizada tras el plebiscito de 2016, cuando “decían que la diferencia había sido mínima y que no era válida”. En su opinión, ese discurso busca desacreditar decisiones democráticas cuando los resultados son adversos para la izquierda.

Sobre el papel de Iván Cepeda, afirmó que las acusaciones de fraude y los llamados a desconocer la legitimidad del nuevo gobierno responden a una estrategia política deliberada. Aseguró que “las mentiras que él dice son una estrategia comunista de vieja data”, basada en “la propaganda, la mentira” y la generación de desinformación para influir en la opinión pública.

Respecto a las consecuencias que podría tener deslegitimar al próximo gobierno, Villamarín advirtió que sectores afines al oficialismo buscarían “que haya un levantamiento popular” y generar un clima de violencia que dificulte la gobernabilidad. También señaló que el narcotráfico tendría interés en mantener escenarios de inestabilidad para preservar su influencia.

Al analizar el avance de la izquierda en América Latina, consideró que parte de la responsabilidad recae en los sectores de centroderecha. En ese sentido, afirmó que “hay que construir partidos políticos serios, que tengan objetivos, estrategias, planes y proyectos a largo plazo”, enfocados en políticas de Estado.

Finalmente, hizo un llamado a las instituciones colombianas para garantizar una transición ordenada y respetar el resultado de las urnas. Enfatizó que “las instituciones tienen que ponerse en su puesto” y actuar con firmeza dentro del marco constitucional para impedir que la intimidación o la desinformación debiliten la legitimidad del proceso democrático.

Por su parte, Flores señaló que la izquierda populista ha sido hábil “en tratar de afianzarse o imponerse en el poder”. A pesar de eso, ve positivo que nuestros sistemas electorales sean “participativos y transparentes”. Además, aseguró que los ciudadanos latinoamericanos logran reconocer que la narrativa que se ha tratado de imponer sobre fraude es falsa: “No se vale que estén gritando fraude cuando pierden. Seamos honorables”. 

Añadió que en “todas las elecciones suceden anomalías”. Sin embargo, aseguró que esto no implica que exista una conspiración o un “designio sistémico para favorecer a uno u otro candidato”. Señaló que, al ser fenómenos humanos, tendrán errores y fallas. Reiteró que comprar las narrativas que se implantan de fraude es difícil.

Por otro lado, comentó que es necesaria la apertura democrática: “La ciudadanía se renueva, surgen nuevos  liderazgos, los temas de campaña se modifican a partir de las necesidades de la ciudadanía”. Dicho esto, señaló que organizaciones como El Grupo de Puebla solo generan daño al tener una mentalidad de tribu y buscar mantenerse en el poder en distintos países: “Se han olvidado de las necesidades de las personas que están viviendo al límite  y que necesitan soluciones reales, no imponer a un líder o a otro”. 

Respecto a si estamos ante un giro duradero hacia la libertad o si solo es un péndulo, Flores comentó que nada es permanente: “Siempre hay que luchar con convicción por los ideales que nos inspiran. Siempre se está sujeto a que todo cambie para bien o para mal”. 

Para finalizar, indicó que los ciudadanos latinoamericanos debemos tener éxito en exigir a los políticos que “cumplan sus promesas de campaña porque cuando les damos un cheque en blanco a los políticos hacen todo menos honrar sus promesas”. 

Para ver el programa completo, haga clic aquí

 

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