Movilidad y crecimiento económico

Blog
Corto

El problema de fondo es la miopía de los gobiernos y un servicio civil mediocre, corrupto y cortoplacista.

 

 

Guatemala tiene un grave problema de infraestructura. La economía y la población han crecido, pero las carreteras, los puertos y los aeropuertos son los mismos de hace cuarenta años, lo que genera una presión insostenible. 

 

El tráfico está dañando la salud mental y física de los habitantes del departamento de Guatemala y, en el interior, las carreteras en mal estado les complican la vida a los ciudadanos que necesitan movilizarse todos los días.

 

En la historia de la humanidad, la movilidad ha sido clave para el desarrollo económico. Las grandes ciudades surgieron cerca de ríos o mares, que permitieron la navegación para el intercambio con otras ciudades y regiones. El barco fue esencial para el desarrollo del comercio.

 

Con el invento del ferrocarril, los países lograron expandir sus redes comerciales a lugares más alejados de las fuentes pluviales. Los países que adoptaron esta nueva tecnología lograron convertirse en maquinarias de exportación de bienes: primero Inglaterra y luego Alemania y Estados Unidos.

 

El vehículo y el camión fueron otro hito en la historia que permitió agilizar la movilización de personas y bienes. Los países occidentales emprendieron grandes proyectos de autopistas para aprovechar este nuevo invento.

 

Si uno observa un mapa de Estados Unidos y Europa con toda su red de autopistas, carreteras, trenes, aeropuertos y puertos, puede darse cuenta de que la conectividad ha sido parte fundamental de su estrategia de desarrollo en los últimos dos siglos.

 

En el caso de Guatemala, no contamos con grandes ríos que faciliten la navegación, y las montañas son un desafío para construir infraestructura. Sin embargo, jamás hemos desarrollado una estrategia agresiva de construcción de autopistas, puertos, aeropuertos, que de verdad faciliten la movilidad de bienes y personas.

 

Una empresa que quiera colocar sus operaciones en Guatemala para exportar a toda la región se lo pensará muchas veces, porque transportar productos dentro del territorio es sumamente engorroso y los puertos son un auténtico desastre.

 

El problema de fondo es la miopía de los gobiernos y un servicio civil mediocre, corrupto y cortoplacista. A eso se suma el interés de “empresas” de diputados, gobernadores y otros políticos que se han quedado con la exclusividad de la obra pública en el país. No tienen ningún interés en que vengan empresas del extranjero a desarrollar grandes proyectos.

 

¿Podremos cambiar esta realidad algún día? Ojalá los ciudadanos exijamos cambios en esta área esencial para el desarrollo económico de los países. 

 

*Columna publicada originalmente en Soy502

 

Articulos Relacionados

Newslatter

¡Suscríbete!
 

Recibe nuestras publicaciones y noticias