Desigualdad y desarrollo

Desigualdad y desarrollo
31 Oct 2017

Discutiremos sobre las causas y los efectos de la desigualdad y qué medidas se pueden tomar para construir sociedades con mayor movilidad social. 

 

 

La desigualdad es una preocupación mundial que se está discutiendo de forma amplia a nivel académico, político y mediático. Se señala  que la desigualdad es una seria amenaza para la democracia,  daña el crecimiento económico, provoca violencia, impide la movilidad social y condena a millones de personas a la pobreza y la miseria. 

 

Sin embargo, la desigualdad no necesariamente es dañina. Chile se encuentra dentro de los 20 países más desiguales del mundo y es considerado un país con altos niveles de desarrollo humano, bajos niveles de violencia, un sólido Estado de Derecho y una democracia relativamente fuerte. El éxito de Chile es que el alto crecimiento económico que registró en las últimas décadas se combinó con una política educativa y de salud pública efectiva, que permitió que muchos habitantes de ese país salieran de la pobreza. Se crearon empleos y al mismo tiempo se invirtió en capital humano.

 

Por su parte Sierra Leona, un país más igualitario que Chile,   tiene un  pésimo desarrollo económico y social, un Estado de Derecho casi inexistente y una democracia sumamente disfuncional. La igualdad en este caso, no es sinónimo de prosperidad y mejores  niveles de vida, sino de atraso y subdesarrollo. 

 

En el caso de Guatemala, la desigualdad se debe a un débil crecimiento económico que solo es capaz de generar empleos formales para el 30% de la fuerza laboral y también a la ineficacia de las políticas públicas de salud y educación, que son de mala calidad y  dejan sin cobertura a la población más vulnerable del país. Al no tener acceso a un empleo formal y tampoco a servicios básicos de salud y educación, la movilidad social se convierte en la excepción y no la regla. 

 

Por el contrario, desde inicios de los años dos mil, América Latina ha tenido éxito en la reducción de la desigualdad; pero más importante aún, ha reducido de forma importante la pobreza. En 1999 la pobreza era de 43.8% y se redujo a 28.2% para el año 2014, debido al alto crecimiento económico que registraron muchas economías de la región, lo que propició la creación de empleos y brindó el financiamiento para las políticas sociales. Guatemala no logró subirse a este ciclo de bienestar para la región y quedó aún más rezagada respecto a los demás países latinoamericanos. 

 

Esta semana en Dimensión discutiremos sobre las causas y los efectos de la desigualdad y qué medidas se pueden tomar para construir sociedades con mayor movilidad social. 

 

Panelistas: 

 

- Samuel Pérez (Catedrático universitario)

 

- Nicholas Virzi (Catedrático universitario)

 

- Luis Linares (Coordinador del área laboral de ASIES)

 

- Daniel Fernández (Catedrático universitario)