¿Más subsidios o menos impuestos?

Blog
Corto

La guerra en Oriente Medio nos impacta en Guatemala

 

En las últimas semanas, los precios de la gasolina y el diésel se incrementaron de nuevo, sobrepasando los 40 quetzales en algunos lugares. Esto vuelve a poner una fuerte presión sobre los bolsillos de las familias guatemaltecas.

La mala noticia es que el precio podría aumentar aún más, debido a que la guerra entre Irán y Estados Unidos se está complicando. Los mercados anticipan mayor escasez de petróleo y, por eso, sube el precio.

El subsidio ya se terminó y se gastaron casi dos mil millones de quetzales. Ahora los transportistas están presionando para que se apruebe otro subsidio, lo que significaría miles de millones más.

Las finanzas del gobierno no alcanzan para mantener un subsidio permanente a los combustibles. Tarde o temprano tenemos que afrontar la realidad de los altos precios del petróleo.

Lo que sí puede discutirse es abolir de una vez por todas los impuestos a los combustibles.  Ese impuesto se estableció para darle mantenimiento a las carreteras, pero es más que obvio que no cumple su propósito.

Para este año se estima recaudar 5 mil 261 millones de quetzales con este impuesto, representando 4.4 % del total de la recaudación fiscal. 

No se puede negar que esto pondría presión sobre las finanzas del Estado, pero también es cierto que este impuesto crea bastante descontento social, sobre todo en un contexto de precios altos de los combustibles.

Si se quita el impuesto a los combustibles, el precio de la gasolina bajaría entre 4.60 y 4.70 quetzales, lo cual sería un alivio para muchos guatemaltecos, sobre todo para los usuarios de motocicletas que son quienes más resienten los precios altos de la gasolina.

La solución es menos impuestos, no más subsidios. 

 

*Columna publicada originalmente en Nuestro Diario

Articulos Relacionados

Newslatter

¡Suscríbete!
 

Recibe nuestras publicaciones y noticias