Algunos jefes ediles extorsionan a las empresas
En las últimas semanas se ha discutido el triste papel que algunos alcaldes han jugado al impedir o tratar de impedir proyectos de inversión que beneficiarían a sus comunidades y al país.
En una citación en el Congreso, la directora de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica denunció que algunos alcaldes han frenado proyectos energéticos porque exigen pagos que no están regulados en ley.
Esta situación es una clara extorsión a las empresas, pidiéndoles “mordida”, como decimos en buen chapín. Las empresas callan ante el temor que una denuncia solamente implique más complicaciones para llevar a cabo los proyectos.
La empresa a cargo de Xochi denunció públicamente al alcalde de Mazatenango porque trató de clausurar el proyecto que estaba a días de ser inaugurado. Lo más grave de este caso es que la carretera está construida sobre terrenos totalmente privados.
Guatemala necesita con urgencia proyectos de energía eléctrica, nuevas carreteras y, por supuesto, muchas más empresas que vengan a poner sus operaciones en nuestro territorio, pero las licencias y los permisos se han constituido en un grave obstáculo.
El Estado, en sus diferentes manifestaciones, ya sean alcaldías, ministerios u otras instituciones, utilizan las múltiples regulaciones para extorsionar a las empresas. Debe plantearse quitar regulaciones innecesarias que solamente son instrumentos de corrupción para funcionarios públicos inescrupulosos.
Las empresas necesitan certeza jurídica y un país en donde se respete el Estado de derecho. Solo así se puede desarrollar una verdadera economía de mercado.
Los alcaldes que extorsionan deben ser denunciados y llevados ante la ley. No se vale ser obstáculos del desarrollo.
*Columna publicada originalmente en Nuestro Diario