Los derechos de los estudiantes se están violentando
La USAC pasa por uno de los momentos más oscuros de su historia. Al fraude de Walter Mazariegos, ahora se le debe agregar el castigo a los estudiantes que se atreven a desafiarlo en las elecciones internas de esa universidad.
Más de 40 estudiantes han denunciado que no pudieron inscribirse este semestre porque sus registros estudiantiles fueron borrados totalmente y es como si nunca hubieran estado inscritos en la USAC. Algunos de ellos ya están por graduarse, pero todo su historial fue anulado.
Las autoridades de la USAC han salido a dar explicaciones que no tienen ni pies ni cabeza. Hace tan solo dos meses, los registros de estos estudiantes estaban en orden, pero de la noche a la mañana desaparecieron.
Lo que tienen en común estos 40 estudiantes es que se atrevieron a participar en las elecciones internas de la universidad, como opositores de Walter Mazariegos. Ese fue su “delito”.
Y son estudiantes que han dado la cara. No son los encapuchados violentos que siembran terror en esa casa de estudios. Precisamente porque han salido con nombre y apellido a defender su causa, es que los están persiguiendo.
Mazariegos maneja la universidad como si fuera su propiedad. Se le olvida que esa universidad existe gracias a los impuestos que pagamos todos los guatemaltecos.
Lo que están haciendo contra estos estudiantes es un delito que debe ser investigado por el Ministerio Público y llevado a los tribunales. No es posible violentar los derechos de los estudiantes de esta forma, sobre todo en una universidad pública.
Uno puede diferir de la opinión y la ideología de estos estudiantes, pero no se vale tratar de silenciarlos de esa forma. Es inmoral y, además, un grave delito.
*Columna publicada originalmente en Nuestro Diario